31/7/14

10 cosas sobre 'El Psicoanalista' de John Katzenbach

Al final Carlos muere.

Mi mirada cuando falla la descarga en el 99%

Entre los cerca de 50 libros que tengo pendientes por leer, en el top 10, se encontraba El psicoanalista de John Katzenbach. Por unas cosas y otras lo fui dejando para más tarde hasta que este verano tuve la oportunidad de comprarlo y me hice con él. Eso ya significaba que creía que me iba a gustar tanto como para merecer la pena tenerlo en físico. Pues nada más lejos de la realidad, me ha parecido un tremendo MEH, adictivo, sí, pero MEH al fin y al cabo.

Ah, sí, arriba he escrito "al final Carlos muere" para que sepáis qué se siente al conocer cómo termina una historia desde su inicio, porque es lo que me pasó a mí. Se ve que tenía el modo #YosVidente activado que acerté parte importante de la trama, aunque también es verdad que otra me fue "sorprendiendo", pero lo que es lo principal, lo tuve claro desde los primeros capítulos. Sobra decir que lo de "Carlos muere" me lo he inventado, nadie se llama Carlos en la novela, ha sido un spoiler falso para que pongáis la misma cara que el de la portada del libro.

10 cosas sobre El psicoanalista:
  1. La portada me parece idónea. La mirada te indica a la perfección con lo que te vas a encontrar. A mí me inquietaba verla todo el día sobre la mesa, como si me dijera "Yos, no te estoy gustando nada pero sabes que eres incapaz de dejar de leerme".
  2. Te adentrarás en el mundo de la rima asonante.
  3. Si A es Pretty little liars → R es El psicoanalista.
  4. Me gusta pensar que el apellido del autor es un juego de palabras tal que así: Kat (de los Juegos del hambre), Zen (del Bushido) y Bach (el compositor).
  5. El personaje de Rumpelstiltskin aspira a ser un ídolo como en Once upon a time pero se queda en el intento. Decepción máxima.
  6. Me ha gustado mucho ¡sí, he dicho "gustado mucho"! La ambigüedad de uno de los personajes. Para mí debió de ser el protagonista absoluto y además tiene el mejor final de todos.
  7. Cerca de la mitad del libro (dividido en tres partes) parece que ya está todo resuelto y es cuando de verdad empieza la trama a despegar y no resulta tan previsible -salvo el desenlace-. Es de lo poco que salvaría de todo.
  8. El momento pistola de agua/tinta es de lo más ridículo que he leído en mucho tiempo, y mira que he tenido que soportar los pensamientos de Anastasia Steele.
  9. Por mucho que se empeñe en repetirlo el autor, el personaje principal, Frederick Starks, no emplea sus cualidades como psicoanalista, se limita a hacer lo mismo que haría una persona con un mínimo de inteligencia. No cuela y con eso ya se desmonta todo. MEH, MEH, MEH...
  10. Quiero escribir la versión parodia bajo el nombre: "El chico-analista".
En mi mente el libro es así
[Falta la mierda de WhatsApp]

Como he comentado al inicio, me compré el libro pensando que me iba a gustar. Muchas veces leo obras que me encantan y me maldigo por no haberlas comprado antes de leerlas, ya que después sí que las adquiero pero no las vuelvo a usar (hasta que pasen años y las quiera releer, claro). La compra la hice desde la Web de la Casa del Libro y fue por casualidad, en realidad me compré una novela gráfica que no llegaba a los necesarios 19€ para que los gastos de envío fueran gratis, con lo que busqué otro libro que costara esa diferencia y así me saliera más barato. Total, si tenía que pagar los 3€ de gastos de envío sí o sí, al menos me compraba otro libro que también quisiera y amortizaba el gasto. Y así fue como llegó. #InfoYosVidaReal

Mi versión del libro es de los llamados librinos, que son del tamaño justo para caber en la palma de la mano, se abren en vertical, el tamaño de la letra es algo menor del normal y sus páginas son como si fueran de biblia (esas finitas a lo papel de fumar). Personalmente dudo que vuelva a adquirir un librino, por muy cómodo que pueda resultar para llevar encima y leer fuera de casa. Por un precio muy similar prefiero que tenga la letra más grande y una edición mejor. MEH a los librinos.


No sé si serían las enormes ganas de tenía que leer El psicoanalista o que venía de la grandeza de El jilguero, pero me ha defraudado muchísimo ¿os habíais dado cuenta? Su trama es tan previsible y a la vez tan olvidable que estoy seguro de que en unos días ya no recuerdo nada de él.

Creo que ha quedado bastante claro el MEH enorme que supuso su lectura. No me resultó difícil de leer porque engancha desde el primer momento, pero me suele echar mucho para atrás cuando al inicio de una historia te dicen que, por ejemplo, deben recuperar 5 objetos o que tienen 3 deseos (preguntas en este caso) ya que sabes que, salvo giro argumental, vas a pasar por esos momentos. Prefiero desconocer lo que va a ocurrir y encontrármelos por sorpresa. De hecho, lo que menos me gustó de los últimos libros de Harry Potter fue el maravilloso mundo de buscar horrocruxes *me levanto para que me apredeéis a lo final del videoclip de Judas*.

Gracias, John Katzenbach, por romper mi racha de libros decentes. Cambio y corto, MEH.

2 comentarios:

  1. ¿Soy yo o así, con las fotos tan cerquita, la mirada de Rumpel y la de la portada se asemejan? xDD.

    Rumpel es un ídolo. No viene al caso, pero le adoro y siempre he de comentarlo, xDD.

    No creo que lo lea, en parte por tu reseña y en parte porque la portada me acojona que no veas, xDD.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como diría yo un sábado de fiesta: "pasa de él, tía, no te merece". Hay libros de temática parecida muchísimo mejores, entre ellos 'El experimento' de Sebastian Fitzek.

      Rumpel ídolo en la serie, en el libro MEH.

      Eliminar

Related Posts with Thumbnails