25/3/16

Yos eN York | Inicio y primer día en Nueva York

Aeropuerto | Comida en Iberia | Times Square | Tienda Disney | Musicales

Hola.

Soy yo.

Que ya he vuelto de EL VIAJE.

Times Square, la cámara del móvil, gente y YO
Tiempos Escuálidos

Antes de llegar al momento de mi entrada triunfal cual mesías en Times Square (Tiempos Escuálidos según yo) os tengo que mirar y decir que qué grandes estáis ya, cómo habéis cambiado en unas semanas, la virgen, qué bonicos estáis todos y qué hermosotes. ¿Qué tal por el Tercer Mundo, bien? ¿Estar en un país donde no hay Presidente se hace pesado o qué? Los que hemos estado por el Primer Mundo, los americaners, como nos llamamos entre nosotros, hemos disfrutado/gastado mucho y ahora vengo a lucirme en el blog. Ea.

Mi avión salía por la mañana temprano, a la hora en la que en la carretera hay más camiones que vehículos normales e Ylenia acaba de acostarse. Pues a esa hora.

El aeropuerto, haciendo honor a su nombre, estaba repleto de aviones de diversas compañías. No veas qué susto si hubiera estado plagado de, yo qué sé, pianos de cola. Figúrate qué desconcierto. Pues no, habían muchos aviones. Muchos aviones y pocas personas. Eso era la definición gráfica del vacío, justo el polo opuesto del estado de mi maleta. A ella la facturé; el hombre de Iberia (el señor mayor con manos de niño ¿?) me dijo que ya me la darían en el aeropuerto de Nueva York y que hacía bien en no ponerle candado (la cerré con la cosa esa redonda de los llaveros) porque los de seguridad de aquel país primero lo rompían y después preguntaban qué había dentro. Palabra del tito Yos que eso fue lo que me comentó aquel caballero con manos de menor de edad.

Comida + Merienda en Iberia
Katniss mirando con asco la vida pasar

Dentro del avión estuve rodeado de personas del Primer Mundo con Snapchat en sus móviles y gente que aunque vea que su maleta no cabe en el compartimento de encima del asiento, por su cojon*s, que la mete ahí. Pero no, no la terminan de meter porque NO CABE.

Iberia te ameniza el viaje con una pantalla táctil donde puedes ver películas y series e incluso jugar a juegos contra otros pasajeros del avión (un saludo a un tal AAh al que apalicé en el Hundir la flota). Me vi la última de Los juegos del hambre (valiente mierd*), la de Snoopy (valiente mierd* vol.2) y Spectre. El libro que dije que me iba a llevar, efectivamente, me lo llevé pero no hice uso de él.

En las fotos os he puesto lo que sirvieron de comida. Se podía elegir entre albóndigas o pasta y como el olor me recordó a las albóndigas de mi madre, pues allá que me lancé y, contra todo pronóstico, me gustaron bastante. Luego te daban un refresco tamaño mini salvo a mí que me colocaron el normal de toda la vida. Clase VIP, ven a mí. De merendola tocó un cruasán de jamón YORK con queso (qué jocosos), un yogurt de algo, un Kitkat y, de nuevo, un refresco (esta vez sí me dieron el tamaño mini). También podías pedir té, café y turno para mear, en ese orden.

Tienda Disney y Musical de Matilda

Llegamos al aeropuerto bajo el agradecimiento de mis rodillas que ya estaban rozando un parecido muy preocupante con las de Stephen Hawking y pasamos por varios controles de seguridad: que si foto de frente y huellas de todos los dedos de ambas manos y que si ahora le entrego a una señora una ficha que tuvimos que rellenar en el vuelo con nuestros datos personales. Hora de recoger la maleta y salir a buscar un medio de transporte que nos llevara al hotel. Llegada al hotel y aspecto de demacrado over 10000 en mi rostro.

Entre el cansancio, el cambio de hora, los nervios, el estrés, el hype y las ganas, tenía un colocón encima que estaba deseando que ese día pasara rápido. Todavía quedaba toda una tarde por delante que fue aprovechada para comprar la tarjeta del metro (31$ para una semana) y reconocer un poco el terreno cercano al hotel. Estábamos rodeados de musicales, tanto que por la noche desde el baño de nuestra habitación se podía escuchar perfectamente El fantasma de la ópera. Que si algún actor se hubiese puesto enfermo os juro que podría haber actuado en su lugar porque me lo aprendí de memoria. Cerca estaba también el de Matilda y, claro, foto que te crió al canto.

Fue oscureciendo y tocaba entrada triunfal en Times Square:

Ríete tú del Adblock

Allá que fui yo por una de las calles que daban a parar aquel lugar. Mentalmente me repetía: "ay, que ya llego, ay, que ya llego, ay, qué pesado el chino este que anda muy lento, ay". Y pisé Times Square y ya una simpática pareja solicitó de mis servicios como fotógrafo. Os juro que no he tocado tantos iPhones en mi vida. Creo que por mis manos pasaron todos los modelos existentes de esa marca en apenas 3 días.

Claro, uno llega a Times Square y se siente como en 156981423 series y películas a la vez. Dimos una vuelta por el lugar, nos sentamos un rato en las gradas/escaleras rojas (desde donde hice esta foto), emule una escena de Glee y el final de temporada de Mr Robot cruzado con Birdman. Flipaba por la calidad de imagen de las pantallas, ni un pixel muerto (para eso ya está la que hay en la fachada de la tienda de M&M'S), y con lo petado de gente que estaba aquello. Aunque toda mi atención quedo eclipsada por un señor con un cartel que decía que dios era nuestro salvador.

Ese día solo entré en la tienda Disney. Supongo que os la imaginaréis como un comercio grande, separada por zonas temáticas según las películas, precios decentes y variedad de productos. ¡Error! Un MEH como una catedral. Es relativamente pequeña pese a sus dos plantas, está petado de gente y en cuanto a variedad deja mucho que desear. A la entrada hay un señor muy efusivo con un micrófono animando a la gente y gritando "hip, hip, hurra". A la salida estoy yo asimilando la decepción.

2 comentarios:

  1. Porfii maas26/3/16 15:30

    YA? ??
    Maaaas porfavoooor!!!!!!

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    Respuestas
    1. Habrá más, el mundo merece conocer mis hazañas americaners.

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