28/8/14

Mi opinión sobre 'Herejía' de David Lozano

["¡A la hoguera!" gritó Yos en cuanto terminó de leer Herejía entre sudores fríos y amapolas. Lo de amapolas es por aportarle a la estampa un toque de color. Yos es alérgico.]

Vosotros no me podéis ver -salvo Obama y sus hackers, ¡hola, Obama!- pero tengo cara de decepción a lo "a las fiestas del pueblo no viene el cantante que yo quería y me enfado con la vida", aunque en este caso está motivado, el enfado, por la tremenda desilusión que me he llevado al leer Herejía de David Lozano Garbala.

Cuando no me gusta un libro en el que tenía puestas muchas esperanzas (no sé si es la palabra que busco) me cabreo mucho con él -¡hola, El psicoanalista!-, pero conforme va transcurriendo el tiempo me culpo a mí y me hace sentir mal. Una cosa muy rara, lo reconozco. Pues en esa fase estoy ahora. De hecho he dejado que pasen bastantes días entre que terminé con Herejía y escribo este post. No quería ser injusto con la obra y, ni mucho menos, con el autor que, de paso, es uno de mis escritores favoritos españoles por ser el autor de una ídola trilogía llamada La puerta oscura.

«Yos, y también por mencionar la canción Americano en Cielo rojo, no lo niegues».

Y por mencionar la canción Americano en Cielo rojo. En realidad tenía más ganas al libro por el mero hecho de gustarme cómo escribe David Lozano más que la propia historia en sí, de la cual sabía muy poco y en general siempre es así. Confío en él.

A la hora de opinar sobre un libro en el blog siempre lo hago pensando en si me atrevería a decirle eso mismo a la cara a su autor, no me parece justo escudarme en el anonimato. Por eso he meditado más de la cuenta todo el contenido del post, intentando no ser tan negativo con Herejía puesto que creo, como he dicho antes, que la culpa de que no me haya gustado es más bien mía. ¿Por qué digo que es mi culpa? Herejía es de corte histórico, con unos personajes interesantes y la tradicional trama romántica, aunque no sea lo principal ni lo más característico. En líneas generales, se me ha quedado muy corta y me ha dado la sensación de que se han desaprovechado esos personajes, así como el tiempo histórico en el que transcurre, la Edad Media en Aragón. Que sea mi culpa es porque considero que el libro es ideal para el público más juvenil que quiera comenzar a adentrarse en la novela histórica, pero que todavía no esté acostumbrado a obras complejas. Eso es. Uy, estoy contento con mi explicación, me ha salido tal cual lo pensaba.

La trama más sencilla no podía ser, tanto, que cabe en el típico sobre de azúcar con frase para reflexionar: Pedro de Ortuña es acusado injustamente con la Inquisición y su hijo Luis lo tiene que salvar con ayuda de unos amigos. No ocurre nada más, ni hay historias paralelas ni se profundiza en ninguna cuestión determinada. Por eso digo que es recomendable para un público joven que quiera leer novela histórica sin complicaciones.

El final final me gustó porque combina a la perfección la parte previsible con otra totalmente sorpresa, sin ser suficiente para salvar el conjunto de la novela. Novela que tuve el amago de abandonar en tres ocasiones y que me negué a que me venciera. Por cosas de la vida, en mi mente se llamaba "Lujuria". Ni idea de por qué. Su lectura me ha servido para que me entraran ganas de leer Festín de cuervos, cosa que hice, y me dejó con la necesidad de conocer mucho más al personaje de la monja de clausura que siempre será una aspirante a ídola.


De todas formas sigo siendo fiel seguidor de David Lozano y ahora me toca disfrutar de Hyde, su última novela. ¡Hola, Hyde!

Portada sacada de Apalabrazos.

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